jueves, 10 de noviembre de 2016

Cordura



Después de todo este tiempo, me encontré entre párrafos de un pésimo libro, del cual ya había leído poco mas de cien páginas en unas horas, esto debido a mi aburrimiento y falta de creatividad para pasar el rato, aunque en realidad no había muchas opciones posibles, no en mi nuevo (ni tan nuevo) trabajo, aquel de el que terminé huyendo hace más de un año, aquel que me introdujo a una de las enfermedades con los peores síntomas, la Depresión, o como le gusta llamarle a mi doctor: "trastorno mixto de ansiedad y depresión", para mi viene siendo la misma chingadera.

A solo unos días de haber visitado a mi ultimo (por ahora) psicólogo (y el que espero tenga éxito), me encontré en una semana llena de confusión, nuevamente.. Solo había lugar para poner mi mente en una computadora y mi trasero en un asiento durante 9 horas diarias, sin absolutamente nada que hacer, no es como que quiera realmente hacer lo que debo hacer, pero tampoco me complace del todo la idea de permanecer zombificada frente a un monitor tanto tiempo de lunes a viernes (al menos había dos días de descanso esta vez), pero yo siempre tengo algo de que quejarme, siempre hay algo que no encaja en mi vida, por lo menos esta vez estoy mas consciente de que así son las cosas, o resignada... En mi cabeza solo seguían resonando sus palabras... "Piensa rápido, habla lento", algo en lo que sigo siendo mala debido a mi impulsividad. Pero claro que estoy dispuesta a ponerlo en práctica, todo sea por dejar ese maldito clonazepam del demonio.

Mientras más miro hacía atrás más borroso parece todo, aunque hay días, días con breves momentos, un tipo de deja vú que me permite recordar (torturarme) con recuerdos más claros de mis buenos y no tan buenos años, cualquiera sea el caso ambos me traen nostalgia, los malos por ser malos, los buenos por haberse esfumado así nadamás. Recuerdos que solo permanecer estáticos e inalcanzables en la memoria.

Demasiadas cosas han cambiado, algunas han sido buenas y otras malas, me permito decir gracias a mi pesimismo innato que la mayoría han sido malas, por no decir que todas. Intentando ser positiva, digamos que me he enfrentado a mis demonios, me han partido la cara y he sobrevivido no se como, pero siguen allí, y yo también, tratando de controlarlos; es verdad que en la vida nada vuelve a ser lo mismo después de enfrentar a tus demonios, pero también es verdad que estos nunca desaparecen, solo aprendemos la manera de controlarlos (bien dicho Dr. Strange), yo aun no los domino del todo (nada), pero esas gotitas en la noche si que lo hacen muy bien; sin embargo no me quejo del todo, hubo cosas que "desee" por mucho tiempo que pasarán y pasaron, justo ahora que no me lo esperaba, y todas esas veces que ocurrieron lo único que pasó por mi mente fue un "¿ahora que sigue?" (en realidad no quería que ocurriera una jodida cosa más, ya tenía suficiente de todo), Pero al menos mi humor sarcástico ha vuelto y sigo escribiendo en este repositorio anónimo al cual nadie le interesa ver, más que a mi misma de vez en cuando, para burlarme de mi mala ortografía y redacción, otras veces para decirme "cielos, que estupidez, eso era tan sencillo y escribí toda una novela", tal y como lo estoy haciendo ahora.
Pero con esto, aseguro que, mi cordura ha bajado del monte Everest, me las he arreglado para escribir unos cuantos párrafos medio resumiendo a mi vaga manera de siempre, lo que ha pasado desde mis últimos "posts", ese tiempo oscuro en el que no fui capaz ni siquiera de plasmar en palabras lo que sentí, mucho menos hablarlo y ni se diga pensarlo.

Declaro él estado de cordura presente.

martes, 26 de enero de 2016

Brújula



El agobio vino y se fue, llevándose mis ganas de vivir,
Estropeado por la derrota, obligado a ahogarme en lo que queda de mi,
Es ahí cuando la respiración se convirtió en rutina,
Y pude sentir a mi mismo desvanecerme,
Estoy cediendo...

Sin rumbo...  Soy un brújula
Girando constantemente.
Girando constantemente.
Buscando constantemente el final,
Sin nunca llegar a nuestro destino.

Pero el objetivo nunca fue cuándo... ni dónde... ni quién...
Fuiste sólo tú.

Aparecí en tus brazos como si hubiera nacido allí
Me prometiste que nunca me dejarías ir
Pero ya no sé en qué creer,
Ya no sé en qué creer.

El afecto me permitió dejar entrar la luz,
El temor me resarció de nuevo.
Ayúdame a reconstruir mis huesos rotos,
Ayúdame a recuperar mi cordura,
Pero con la precaución siempre presente...
Nuestros pasados se manifiestan a si mismos
Y actuamos como si esto es lo que nos merecemos,
Pero me niego a fracasar de nuevo.

Obligaré a mi fantasma a escribir tu nombre en las flores sobre mi tumba.
Observé al mundo perder la fe en mi.
Solía pasar mi noches orando por aire en mi torrente sanguíneo,
Ahora solo quiero sentir tu aliento pasar por mis arterías.

El objetivo nunca fue cuándo... ni dónde... ni quién...
Fuiste sólo tú.

Aparecí en tus brazos como si hubiera nacido allí
Me prometiste que nunca me dejarías ir
Pero ya no sé en qué creer,
Ya no sé en qué creer...
Lléname con tu fe y deja que me vaya.

Estoy arañando mi piel...
Para sacar de mi mente la ausencia que hemos creado,
Las líneas se borran como las venas en mis brazos...
Y desearía no estar tan solo.
Tú eres la diferencia entre el infierno y el hogar.

domingo, 24 de enero de 2016

Escombros


Sabemos que todo llega a su fin,
Al menos es lo que esperamos,
Plagados por nuestro pasado
Estamos condenados a repetir nuestras experiencias,
Temerosos de los pensamientos que bailan en revolución
Y rodean la mente como una serpiente,
Atándome... Sólo estoy intentando sentir algo,
Frío y obsoleto... Buscando el calor en el interior de cada promesa perdida.

Te envolviste a mi alrededor...
Pero solo puedo sentir tu presencia,
No eres más que un cadáver.
Nunca me he sentido más sola,
Que en esas noches que pasé viéndote dormir.
Tú eres el ser mas lejano de mi,
A pesar de haber estado ahí desde el principio,
Un cascarón vacío... Estás vacío y eso me asusta mucho.

Uno a uno... Vi como me dejaron atrás como escombros vivientes.
Afortunadamente, sé que no valgo la pena.
No valgo la pena.

En mi forma más pura,
Nunca fui lo suficientemente buena para alguien
¿Por qué pensé que esta vez sería diferente?
Vine sosteniendo sólo el latido de mi corazón
Y la mejor de mis intenciones
Intenté con todas mis fuerzas...
Pero no pude hacerte sentir ni una maldita cosa.


Tu en enero..



Maldición pareces sagrado, golpeado por la luz de atrás,
Estas pintado un santo
Y yo estoy nerviosa, tropezando con mis lineas,
Mientras te digo que te amo, mirando Catalina,
Una ciudad perdida para el mar,
Llevada por la marea.

Tu eras la única cosa que estaba bien.

Maldición, pareces sagrado,
Bañado en la luz de Enero,
En el suelo de nuestra nueva habitación
En la alfombra con la ventana abierta,
Mientras dices que me amas,
Puedo ver tu aliento congelarse en el aire,
Gotas de hielo.

Tu eras la única cosa que estaba bien.

Mido los latidos de tu corazón a millas de distancia,
Tu me sostenías, solía estallar y desmoronarme.
Bajamos del avión como un par de fugitivos.
Esperaba que te quedaras,
¿Podrías quedarte?

Tu fuiste el único,
Dese el asiento del taxi en Chelsea,
Hasta Salvation Mountain.
Tu fuiste el único,
Desde un recorrido por la cuerda floja,
Hasta Wicker Park en agosto.
Tu fuiste el único.
Desde el dormitorio de a un lado
Hasta el sur de Marin Headland.
Tu sonriendo en la arena.
Maldición, odio irme.

Otro vuelo temprano,
Encendí el lavaplatos esta mañana,
Quiero que haya platos limpios para ti esta noche.
Me acostumbré a tu perfume,
Que se cuela por la luz en las mañanas.
Despiértame antes de irte a trabajar,
Y dame el beso de despedida.

Eras la única cosa que estaba bien.

Mido los latidos de tu corazón a millas de distancia,
Tu me sostenías, solía estallar y desmoronarme.
Bajamos del avión como un par de fugitivos.
Esperaba que te quedaras,
¿Podrías quedarte?

Mido los latidos de tu corazón a millas de distancia,
Tu me sostenías, solía estallar y desmoronarme.
Bajamos del avión como un par de fugitivos.
Esperaba que te quedaras,
Me alegro de que te quedaras... (tal vez).