Hola espero no haberme equivocado de destinatario y aún conserves esta misma dirección. se que te sorprenderá que te escriba después de tanto tiempo, es más tal vez no reconozcas el remitente de esta carta y en estos momentos se encuentre en la basura.. si no es así me alegro de que la tengas en tus manos y al menos tengas una pequeña idea de quien soy, porque sabes? ni yo misma lo se.
Bueno antes que nada debes saber, lo mucho que ha cambiado mi vida, tanto en mi forma de pensar como en las personas que ahora me rodean, y que puedo decir, todo es rarisimo por acá, seguramente al ver la dirección al reverso de la carta y asimilándolo junto con mi nombre pensarías que disfruto de una felicidad plena, que por fin conseguí lo que tanto deseaba.. pero debes saber que al final de cuentas eso no lo es todo, di unas cosas por otras, el hacer a un lado mi viejo estilo de vida (que por cierto extraño demasiado) me ha traído a este lugar, y la verdad es más frió de lo que pensaba, es más frío que lo que se veía en aquellas fotos que te mostré hace años en Enero afuera de nuestro salón cuando estábamos en esa preparatoria que aparentemente todos odiaban pero al final como siempre quisimos repetir una vez más cada uno de los momentos que vivimos allí, los buenos y los malos junto a los demás compañeros y maestros, aquel maestro con una larga barba negro azabache y de cejas prolongadas al que todos habíamos catalogado de ser el maestro más "sabio" de la escuela, ahora ya no recuerdo su nombre, pero recuerdo que una vez nos dio esa materia tan rara de "etimologías" o algo parecido y como todos dijimos en ese tiempo, nunca nos serviría de nada tomar esa materia, pero que le podíamos hacer... en fin, creo que estoy divagando un poco. En realidad el motivo de mi carta se reduce a un simple saludo, a una simple señal de vida, quizás una señal S.O.S. ...a primera instancia no supe realmente que quería conseguir con esta carta pero todo surgió porque me hallaba en mi habitación tratando de esparcir todo el polvo que dejé juntar durante años y me encontré con una hoja arrugada medio rota de las esquinas, con un dibujo en ella que supone ser un personaje de esas series japonesas que veía desde secundaría llamado "Kiba", y a juzgar por los trazos, no fue hecho por mi, y pues ahora que mi carta inesperada y quizás inoportuna te ha llegado debo confesarte que eras realmente malo dibujando, aún así recuerdo que te esforzaste en hacer un dibujo lo suficientemente bueno para estar en mi "carpeta de dibujos", fue allí cuando recordé todas las veces que platicábamos por teléfono y cortando la conversación forzosamente cada 5 minutos para evitar recargos extra en tu celular. Recordé muchas cosas, otra de ellas fue aquella en la fuimos varios a un parque no se como terminamos allí, pero recuerdo que traías una bicicleta y entonces una manguera se interpuso en tu camino.. bueno seguramente si lo recuerdas sabrás que pasó después y porque todos teníamos lagrimas en los ojos después de haber visto esa escena tan peculiar que hiciste. Recordé como eran nuestras platicas e incluso nuestras tontas peleas.. ahora quisiera jamás haber discutido contigo, quizás no me encontraría aquí ahora y todo sería diferente no lo crees? muy tarde para arrepentirme lo sé, aún no comprendo porque estoy contándole todo esto a un pedazo de papel que quizá nunca llegue a su destino.. Y sin embargo quiero que quien encuentre este papel pueda comprender mis humildes palabras y que sepa que aquello que hice nunca fue con malas intenciones, que durante cierto tiempo en mi vida supe lo que era tener un hermano a pesar de ser hija única, que pude creer por primera vez y confiar en las palabras de otra persona sin importar de que se tratará, que me dí cuenta de que el tiempo podía modificarlo todo a excepción de una amistad como esta en la cual los años dejan de ser una medida de tiempo. Han pasado demasiados años, ni siquiera me di cuenta y de pronto mis recuerdos estaban allí a la vuelta de la esquina esperando tocar en mi puerta y hacerme sentir de esta manera. No espero una respuesta a mi carta, nunca me sentí con el derecho de obligarte a responderme, quizá porque yo también dejé aquella amistad que teníamos inconclusa y sin embargo mi carta no se volverá un reclamo o reproche hacía ti esto es más bien una carta honorifica donde mi única intención es agradecerte aquellas palabras de aliento que me diste cuando más las necesitaba, gracias viejo amigo.
Alejandra Daniela,
Londres.
No hay comentarios:
Publicar un comentario